lunes, 30 de octubre de 2017

The Suburbs: la Cima

Sin mayores florituras, comenzaré por lo esencial: The Suburbs, lanzado en 2010, es para servidor el mejor disco de Arcade Fire, y además con cierta diferencia respecto de sus otros trabajos. Sentado lo anterior, iré a los detalles.

The Suburbs fue el tercer álbum de estudio de los canadienses, grabado en unas condiciones muy particulares dado que Win Butler y los suyos querían recrear de algún modo el ambiente sonoro de los discos que ellos escuchaban de niños. De este modo, el álbum se grabó originalmente en un disco de acetato y posteriormente se transfirió el sonido al formato digital. Igualmente, la práctica totalidad de este trabajo se grabó en el estudio que Win Butler y Regine Chassagne tenían en su residencia de Montreal.

Más allá de las particularidades de su grabación y distribución, lo que distingue a este disco es el altísimo nivel de todos sus temas. Es prácticamente imposible ponerle una pega a este álbum, que está repleto de himnos típicos de los canadienses combinados con una interesante variedad estilística, incluidos sus primeros pinitos en la electrónica que tantas críticas les ha reportado posteriormente.

El nivel medio de The Suburbs es el más elevado de todos sus trabajos discográficos, aunque se pueda argumentar que no es el disco con las mejores canciones de Arcade Fire. Igualmente, no es el álbum más característico de los canadienses, pero por otra parte es más arriesgado que sus predecesores a mi parecer. Desde el comienzo espectacular que nos brindan los dos primeros temas del álbum, The Suburbs y Ready To Start, hasta la sensibilidad que transmiten baladas como Sprawl I (Flatland), pasando por esos cortes pop electrónicos resueltos con maestría como Half Life II (No Celebration), la conclusión es que estamos ante una obra magna, de lo mejor en lo que llevamos de siglo XXI.

A destacar: Ready to Start, Rococo, City With no Children, Half Life II, Sprawl I
Punto Débil: imposible encontrarlo para mí

Clip: Ready To Start


viernes, 20 de octubre de 2017

Neon Bible: Tras la senda del Funeral

Tras la rotunda aparición de Arcade Fire con Funeral, era previsible que las expectativas crecieran exponencialmente de cara a su segundo esfuerzo musical. Esta losa ha sido tradicionalmente muy pesada para muchos grupos y artistas, que tratando de rayar al mismo nivel que en su debut, han cosechado auténticos fracasos en más de una ocasión.

El caso es que Neon Bible, publicado en 2007, no decepcionó. Y esto ya lo considero un gran triunfo de Win Butler y los suyos. Gran parte de la crítica y el público que aplaudió hasta sangrar por Funeral coincidió en señalar las bondades del segundo álbum de Arcade Fire, aunque desde luego pocos lo consideran un trabajo superior al de su debut. En mi opinión no son discos comparables, es más, ningún disco de Arcade Fire puede compararse con sus hermanos; en Neon Bible encontramos un ambiente quizá mas reposado y oscuro, con menos canciones grandilocuentes, y aunque no falta algún himno de los suyos (No Cars Go), es en general menos épico que su predecesor.

Si tuviera que hacer una clasificación de los discos de Arcade Fire, tengo que reconocer que Neon Bible estaría solo por delante de su último trabajo Everything Now. Siendo un gran álbum, veo netamente superiores a Funeral y, especialmente, The Suburbs; y está muy parejo con Reflektor.

En todo caso, para cualquier fan de los canadienses y para todo el que quiera acercarse a su sonido característico, es imprescindible la escucha de este Neon Bible, probablemente uno de los mejores discos de la pasada década y el mejor de 2007 para este humilde bloguero.

A destacar: Keep the Car Running, Intervention, Ocean of Noise, No Cars Go
Punto débil: My Body is a Cage
Clip: Keep the Car Running


lunes, 14 de agosto de 2017

Funeral: Ojalá un funeral fuese siempre así

En más de una ocasión he manifestado mi parecer sobre Arcade Fire y su condición de grupo referente en lo que llevamos de siglo XXI. Si bien su último trabajo supone un pequeño traspié en la trayectoria de los canadienses, el crédito que llevan acumulado es más que suficiente para seguir confiando en ellos. Y buena parte de ese crédito lo obtuvieron con su disco debut, el que para muchos es el más brillante de su carrera, y que acaparó multitud de elogios allá por 2004.

Funeral se configura como un álbum heterogéneo, en el que observamos las señas de identidad de Arcade Fire, que a pesar de haber girado para tratar de reinventarse y no acomodarse, todos coinciden en que son innegociables: En primer lugar la mezcla de estilos, como abanderada de Win Butler y compañía. En segundo lugar, su incontestable habilidad para los himnos, así tal cual.

Desde el inicio con la extraordinaria Neighboorhood #1 (tunnels) hasta el final con la hipnótica In the Backseat, asistimos a un cóctel de rock, pop y folk que asombró a propios y extraños; añadiendo dos temas que son, como ya dije antes, himnos atemporales: Wake Up y Rebellion (Lies).

Si a todo lo anterior le sumamos un especial acierto en las letras y la curiosidad que despierta lo nuevo, el resultado es que Funeral es la obra redonda de Arcade Fire, tan redonda que es una losa para los canadienses, incapaces de conseguir superar la expectación creada con cada álbum que siguió al de su debut. Esto redunda en una situación para mí injusta, pues entiendo que en la carrera discográfica de Arcade Fire hay al menos un disco igual o mejor que este. En todo caso es indiscutible que Funeral es el disco por antonomasia, el metro patrón de Arcade Fire.

A destacar: Neighborhood #1 (Tunnels), Wake Up, Rebellion (Lies)
Punto Débil: Neighborhood #4 (Kettles)
Clip: Rebellion (Lies)