lunes, 21 de diciembre de 2009

Prince (III): El Fin de una Etapa, y la Transición

En 1987, Prince publicó lo que es su segunda obra maestra: Sign O' The Times, un doble LP repleto de buenos temas, heterogéneo en cuanto a los estilos musicales incluidos en él, pero que a pesar de todo ello no obtuvo el éxito comercial de Purple Rain.

Sign O' The Times es la recopilación de una serie de temas que originalmente formaban parte de un proyecto iniciado con The Revolution, y que varios años después vio la luz bajo el nombre de Crystal Ball, un recopilatorio mastodóntico de 22 canciones. La Warner, muy quemada con el fiasco de la película Under the Cherry Moon, obligó a Prince a sacar un disco desoyendo sus preferencias, más orientadas a publicar el grueso de los temas que compondrían Crystal Ball. El resultado, no obstante, mereció la pena.

Este es un álbum para escuchar completo, por la variedad de los estilos y la calidad que destila en todo momento. La homónima Sign O' The Times es magnífica, al igual que Starfish and Coffee, It, The Cross, I Could Never Take The Place Of Your Man... en resumidas cuentas, una joya.

Tras la publicación de este fantástico trabajo, el genio se enfrascó en la grabación de un disco muy diferente..., como decirlo, más oscuro. Tan oscuro como el color que escogió para nombrarlo y diseñar su portada: el negro. Black Album era una realidad, pero Warner canceló su publicación sin motivo aparente. Algunos creen que en 1988, la temática del disco era realmente fuerte y el público rechazaría el trabajo. Otra historia que circula es que se reveló gran parte del contenido del disco en una cinta pirata, y Prince optó por cancelar la publicación muy molesto con la filtración. La consecuencia es que, sustituyendo al que iba a ser su siguiente disco, Prince lanzó al mercado Lovesexy.



Considero este álbum como el último de un ciclo en la carrera musical de Prince, podríamos decir que acaba su etapa "clásica" y empieza otra de transición hacia lo que se podría denominar su etapa "NPG". De esto ya escribiré en su momento. Lo que toca ahora es analizar Lovesexy, y cabe decir que es un trabajo digno, con canciones que tienen un gran contenido dance, y que en el conjunto resulta un tanto espiritual, por definirlo de algún modo. Destaco I no, Alphabet St. y Anna Stesia como mis favoritas, aunque reconozco que no es uno de los álbumes que más me gustan. Y por cierto, portada insufrible.

Warner estaba inmersa en la producción de una película llamada a marcar época, pues se trataba de plasmar en la gran pantalla las aventuras de un superheroe que había disfrutado de gran éxito en televisión. Batman era un proyecto realmente importante para la productora, que había encargado la dirección a Tim Burton, y necesitaba un golpe de efecto musical. Danny Elfman era innegociable para Burton, por lo que se buscaba un fondo musical en forma de canciones que se integraran en la película, al margen de la partitura "clásica". Y ahí estaba Prince, con su contrato de larga duración con la Warner, para completar este vacío. Batman es un disco a mi parecer muy normalito, tirando a mediocre, y no recomiendo especialmente su escucha. A pesar de mis gustos, lo cierto es que el álbum tuvo buena acogida comercial, al abrigo del espectacular éxito de la película, y supuso un lucrativo colofón a los años 80 para el pequeño genio.


Pero lejos de ayudarle, este pequeño éxito llevó a Prince a cometer una nueva tropelía, en un alarde de estupidez ilimitada. Lo peor no es que cometiera la estupidez, sino que alguien le animara a ello, y así fue. La Warner aprobó que viera la luz otro esperpento en forma de película protagonizada y dirigida por Prince, en este caso la abominable Graffiti Bridge. No gastaré ni un gramo de energía en comentar la película, que es aun peor que Under the Cherry Moon, y ya es decir.
Desgraciadamente, en este caso la banda sonora tampoco es especialmente brillante, aunque algunos temas merecen la pena ser escuchados. Me refiero a Thieves in the Temple, The Question of U y Joy in Repetition. Album en general prescindible, de transición hacia lo que debía venir después, y que ya anunciaba en uno de los temas de este disco: The New Power Generation (NPG), la que sería su banda durante los siguientes años.

Nota final: como veo que esto se me está yendo de las manos, creo que no haré referencia a la etapa más reciente de la carrera de Prince, por considerarla poco interesante al margen de alguna canción destacable. Por tanto, el próximo será el último capítulo de esta especie de discografía resumida.

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